Introducción
Todos
hemos vivido de diferente manera la aparición de las nuevas tecnologías.
Algunos, usamos por primera vez una computadora para escribir la tesis de
licenciatura, otros, como mi sobrino, desde antes de cumplir los dos años ya se
entretenía viendo fotografías en una computadora y usaba el mouse con una
destreza que nos dejaba atónitos. Algunos, de mayor edad, se han resistido a
entrar al mundo de la tecnología por sentirse más cómodos en terreno conocido.
Independientemente de nuestras vivencias, es un hecho que estamos rodeados de
una tecnología que ha impactado y seguirá impactando la forma en que
aprendemos, vivimos y trabajamos.
Las
computadoras, los teléfonos inteligentes, las tabletas electrónicas y otros
dispositivos y gadgets han modificado la forma en que nos comunicamos en el
trabajo y con nuestros amigos y familiares. La tecnología ha permitido disminuir los
tiempos necesarios para llevar a cabo procesos complicados. Además, se almacenan
y se procesan datos con una rapidez que permite a los ejecutivos de empresas contar
con información confiable en todo momento para tomar decisiones más acertadas.
Las
NTIC nos apoyan en múltiples actividades y se proyectan hacia cuatro ejes
fundamentales: informatización de procesos y operaciones, integración de lo
analógico y digital, constitución de redes e interactividad. Ante tal
escenario, las instituciones educativas y los maestros, deben comprometerse con
los nuevos conceptos y considerar en el diseño curricular los cuatro ejes antes
mencionados, que aparecieron en el mundo desde hace varios años, modificando significativamente
la forma en que antes se hacían las cosas.
Considerando
lo anterior, en este trabajo se explorará el impacto que tiene cada uno de los
ejes en la educación de las nuevas generaciones y cómo pueden influir para
desarrollar las habilidades que demanda la tecnología.
Nuevos conceptos, nuevas
formas
El
concepto “Tecnología Educativa” aparece por primer vez en 1941 en la Encyclopedia
of Educational Research, lo que significa que como disciplina pedagógica es aún muy joven (García-Valcárcel). A
pesar de su juventud, los cambios que se generan a partir de ella son muy
importantes:
- El conocimiento circula rápidamente y en cantidades asombrosas.
- Las instituciones educativas, ante tanta información y conocimiento han tenido que modificar su función.
- Los medios para transmitir el conocimiento se han multiplicado.
- Las competencias que se enseñan se han modificado para enfrentar los retos de un mundo más exigente y globalizado.
Ante
nuevos conceptos, surgen nuevas formas de aprender, vivir y trabajar y las NTIC
nos impulsan a dirigir los aprendizajes en función de las siguientes
características: interactividad, instantaneidad, interconexión, digitalización,
diversidad, colaboración y penetración en todos los sectores (Sardelich, 2006,
p. 9). Amador (1999) plantea cuatro ejes
fundamentales que están íntimamente ligados a dichas características. (p. 3).
Comencemos
con informatización de procesos y
operaciones. Hace algunos años, las empresas contaban con empleados que
revisaban toneladas de documentos para extraer datos útiles para reportes de
todo tipo. Su actividad significaba muchas horas de trabajo para procesar tanta
información y con bastante frecuencia se cometían errores al manejarla. Hoy,
empleados competentes en el uso de tecnologías extraen los datos que fueron
almacenados por diferentes áreas de la empresa para generar reportes de todo
tipo (diversidad), de manera instantánea (instantaneidad), en formato digital
(digitalización) y con datos alimentados por muchas personas (colaboración).
Los
conocimientos en tecnología, sumados a las competencias para trabajar en
diferentes empresas y organizaciones, permiten que los empleados dediquen sus
habilidades a tareas más productivas y especializadas. Los egresados de
instituciones de educación superior deberán estar preparados para usar el
software relacionado con su carrera. Un contador por ejemplo, debe saber los
principios contables pero también debe aprender a usar el software más popular
en pequeñas y grandes empresas. La teoría es la base de sus conocimientos pero
debe estar respaldada por el uso del hardware y software de su especialidad. Todo
esto significa que las escuelas y universidades deben invertir en la tecnología
adecuada para formar alumnos que sean capaces de enfrentarse a la vida laboral
con más herramientas. Quedaron atrás los días en donde estaban presentes únicamente
los libros de texto, el pizarrón y discurso del maestro.
Actualmente,
además de los libros de texto y el pizarrón, existen gran cantidad de medios
para crear espacios de aprendizaje. La integración
de lo analógico y lo digital está centrada en reunir recursos de ambos
tipos para apoyar los diferentes estilos de aprendizaje de los alumnos: “el
ejemplo más claro y popular de la conversión analógica a digital y digital a
analógica es un módem” (Romo, 2004).
Como
seres humanos percibimos información analógica a través de la vista, del oído y
otros sentidos, independientemente de que se encuentre almacenada en un formato
analógico o digital. De hecho, la información digital que procesa una
computadora o que se almacena en un CD o en un reproductor MP3 tiene que ser
convertida a formato analógico (luz y audio) para que nosotros la podamos
captar y entender. Gracias a los dispositivos analógicos y digitales ha sido
posible la constitución de redes de diferentes tipos: académicas, comerciales, culturales,
filantrópicas, familiares, de amistad y de apoyo a comunidades.
Las
redes académicas tienen el “propósito principal de dialogar, encontrar respuestas,
construir conocimientos y unirse en la búsqueda o creación de soluciones
respecto a una temática o problema” (Reynaga y Farfán, 2004, p. 4). A través
del uso de redes, los maestros pueden diseñar actividades que desarrollen en
sus alumnos las habilidades que se requieren para usar las NTIC en el campo
profesional.
Compartir
información en las redes ayudará a los estudiantes a desarrollar su interés por
la investigación, así como sus habilidades para la comprensión de lectura,
redacción y argumentación. Asimismo, les permitirá conocer personas que tienen
los mismos intereses.
Por
último, la interactividad. Es preciso considerar que puede darse entre dos
personas usando como medio de comunicación una computadora o bien, entre un
usuario y un tutorial que le permite participar respondiendo preguntas y realizando
ejercicios que son evaluados de manera automática.
La
interactividad pedagógica permite el establecimiento de comunidades de
aprendizaje, el intercambio de información y opiniones. Asimismo, facilita el
aprendizaje colaborativo que permite que dialoguemos con personas que se
encuentran a miles de kilómetros de distancia. Es importante considerar que la interactividad
debe perseguir los siguientes objetivos:
·
Incentivar
la reflexión en el intercambio de ideas
·
Favorecer
el aprendizaje activo a través de la búsqueda, participación y decisión
·
Atraer
la atención del participante a temas y metodologías
·
Complementar
el contenido ofrecido con otros recursos disponibles, sobre todo de Internet.
(Driscoll, 2001, citado en Fainholc,
2004).
Conclusión
Los
nuevos conceptos y las nuevas tecnologías implican nuevas formas de aprender,
vivir y trabajar. Las instituciones educativas tienen el compromiso de
incorporar formalmente en sus aulas el hardware y el software que se usará en
la vida real. Es fundamental que desde edades tempranas se desarrollen las
habilidades que demandan las nuevas tecnologías.
La
exploración de los cuatro ejes planteados por Rocío Amador permite plantear argumentos y experiencias educativas dirigidas
al desarrollo de las habilidades que se requieren actualmente.
Los
cambios generados por la tecnología educativa demandan maestros seriamente interesados
en procesos educativos innovadores, que incorporen la mayor cantidad de
recursos tecnológicos para despertar el interés de los estudiantes. Asimismo,
deben estar comprometidos con una actualización constante ya que hay avances constantes
en el hardware y en el software que son lanzados al mercado.
Con
cada una de las tecnologías existentes, se pueden desarrollar múltiples
habilidades. El reto será desarrollar las actividades de aprendizaje que
motiven al alumno a un aprendizaje interactivo, colaborativo y continuo.
Referencias
Amador Bautista, R.
(1999). El desarrollo y la aplicación de
la tecnología en la educación. Conferencia presentada en el 4º Simposium en
Ciencias de la Educación. Julio-Diciembre, México.
Fainholc, B. (2004). La
interactividad de las Tecnologías de la Información y la comunicación y su
diferencia conceptual con la interacción social. UNLP-CEDIPROE. Obtenido el día
24 de mayo de 2012 de http://www.cediproe.org.ar/new/historial1.php
García Valcárcel Muñoz,
A. (2002, Mayo-Agosto). Tecnología Educativa: características y evolución de
una disciplina. Revista Educación y Pedagogía, 33, 67-87.
Reynaga Obregón, S. y
Farfán Flores, P. E. (2004). Redes académicas, potencialidades académicas. Universidad de Guadalajara. Obtenido el
día 23 de mayo de 2012 de ttp://www.anuies.mx/redes_colaboracion/archivos/publicaciones/1012161230Reynaga_Obregon_y_Farfan_Flores_Redes_Academicas.pdf
Romo Zamudio, J.F.
(2004). De lo analógico a lo digital, las diversas caras de la información. Enter@te en línea, 74. Obtenido el día
23 de mayo de 2012 de http://www.enterate.unam.mx/Articulos/2004/septiembre/analdigi.htm
Sardelich, M. E. (2006).
Las nuevas tecnologías en educación:
aplicación e integración de las nuevas tecnologías en el desarrollo curricular.
Vigo, España: Editorial Ideas Propias
Excelentes e interesantes reflexiones maestra, las fuentes consultadas muy acertadas, felicitaciones.
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