jueves, 24 de mayo de 2012

Nuevos conceptos y nuevas formas de aprender, vivir y trabajar


Introducción
Todos hemos vivido de diferente manera la aparición de las nuevas tecnologías. Algunos, usamos por primera vez una computadora para escribir la tesis de licenciatura, otros, como mi sobrino, desde antes de cumplir los dos años ya se entretenía viendo fotografías en una computadora y usaba el mouse con una destreza que nos dejaba atónitos. Algunos, de mayor edad, se han resistido a entrar al mundo de la tecnología por sentirse más cómodos en terreno conocido. Independientemente de nuestras vivencias, es un hecho que estamos rodeados de una tecnología que ha impactado y seguirá impactando la forma en que aprendemos, vivimos y trabajamos.

Las computadoras, los teléfonos inteligentes, las tabletas electrónicas y otros dispositivos y gadgets han modificado la forma en que nos comunicamos en el trabajo y con nuestros amigos y familiares.  La tecnología ha permitido disminuir los tiempos necesarios para llevar a cabo procesos complicados. Además, se almacenan y se procesan datos con una rapidez que permite a los ejecutivos de empresas contar con información confiable en todo momento para tomar decisiones más acertadas. 

Las NTIC nos apoyan en múltiples actividades y se proyectan hacia cuatro ejes fundamentales: informatización de procesos y operaciones, integración de lo analógico y digital, constitución de redes e interactividad. Ante tal escenario, las instituciones educativas y los maestros, deben comprometerse con los nuevos conceptos y considerar en el diseño curricular los cuatro ejes antes mencionados, que aparecieron en el mundo desde hace varios años, modificando significativamente la forma en que antes se hacían las cosas.
Considerando lo anterior, en este trabajo se explorará el impacto que tiene cada uno de los ejes en la educación de las nuevas generaciones y cómo pueden influir para desarrollar las habilidades que demanda la tecnología.

Nuevos conceptos, nuevas formas
El concepto “Tecnología Educativa” aparece por primer vez en 1941  en la Encyclopedia of Educational Research, lo que significa que como disciplina pedagógica es aún muy joven (García-Valcárcel). A pesar de su juventud, los cambios que se generan a partir de ella son muy importantes:

  • El conocimiento circula rápidamente y en cantidades asombrosas.
  • Las instituciones educativas, ante tanta información y conocimiento han tenido que modificar su función.
  • Los medios para transmitir el conocimiento se han multiplicado.
  • Las competencias que se enseñan se han modificado para enfrentar los retos de un mundo más exigente y globalizado.
Ante nuevos conceptos, surgen nuevas formas de aprender, vivir y trabajar y las NTIC nos impulsan a dirigir los aprendizajes en función de las siguientes características: interactividad, instantaneidad, interconexión, digitalización, diversidad, colaboración y penetración en todos los sectores (Sardelich, 2006, p. 9).  Amador (1999) plantea cuatro ejes fundamentales que están íntimamente ligados a dichas características. (p. 3).

Comencemos con informatización de procesos y operaciones. Hace algunos años, las empresas contaban con empleados que revisaban toneladas de documentos para extraer datos útiles para reportes de todo tipo. Su actividad significaba muchas horas de trabajo para procesar tanta información y con bastante frecuencia se cometían errores al manejarla. Hoy, empleados competentes en el uso de tecnologías extraen los datos que fueron almacenados por diferentes áreas de la empresa para generar reportes de todo tipo (diversidad), de manera instantánea (instantaneidad), en formato digital (digitalización) y con datos alimentados por muchas personas (colaboración). 

Los conocimientos en tecnología, sumados a las competencias para trabajar en diferentes empresas y organizaciones, permiten que los empleados dediquen sus habilidades a tareas más productivas y especializadas. Los egresados de instituciones de educación superior deberán estar preparados para usar el software relacionado con su carrera. Un contador por ejemplo, debe saber los principios contables pero también debe aprender a usar el software más popular en pequeñas y grandes empresas. La teoría es la base de sus conocimientos pero debe estar respaldada por el uso del hardware y software de su especialidad. Todo esto significa que las escuelas y universidades deben invertir en la tecnología adecuada para formar alumnos que sean capaces de enfrentarse a la vida laboral con más herramientas. Quedaron atrás los días en donde estaban presentes únicamente los libros de texto, el pizarrón y discurso del maestro. 

Actualmente, además de los libros de texto y el pizarrón, existen gran cantidad de medios para crear espacios de aprendizaje. La integración de lo analógico y lo digital está centrada en reunir recursos de ambos tipos para apoyar los diferentes estilos de aprendizaje de los alumnos: “el ejemplo más claro y popular de la conversión analógica a digital y digital a analógica es un módem” (Romo, 2004).

Como seres humanos percibimos información analógica a través de la vista, del oído y otros sentidos, independientemente de que se encuentre almacenada en un formato analógico o digital. De hecho, la información digital que procesa una computadora o que se almacena en un CD o en un reproductor MP3 tiene que ser convertida a formato analógico (luz y audio) para que nosotros la podamos captar y entender. Gracias a los dispositivos analógicos y digitales ha sido posible la constitución de redes de diferentes tipos: académicas, comerciales, culturales, filantrópicas, familiares, de amistad y de apoyo a comunidades.

Las redes académicas tienen el “propósito principal de dialogar, encontrar respuestas, construir conocimientos y unirse en la búsqueda o creación de soluciones respecto a una temática o problema” (Reynaga y Farfán, 2004, p. 4). A través del uso de redes, los maestros pueden diseñar actividades que desarrollen en sus alumnos las habilidades que se requieren para usar las NTIC en el campo profesional. 

Compartir información en las redes ayudará a los estudiantes a desarrollar su interés por la investigación, así como sus habilidades para la comprensión de lectura, redacción y argumentación. Asimismo, les permitirá conocer personas que tienen los mismos intereses.
Por último, la interactividad. Es preciso considerar que puede darse entre dos personas usando como medio de comunicación una computadora o bien, entre un usuario y un tutorial que le permite participar respondiendo preguntas y realizando ejercicios que son evaluados de manera automática.

La interactividad pedagógica permite el establecimiento de comunidades de aprendizaje, el intercambio de información y opiniones. Asimismo, facilita el aprendizaje colaborativo que permite que dialoguemos con personas que se encuentran a miles de kilómetros de distancia.  Es importante considerar que la interactividad debe perseguir los siguientes objetivos:
·      Incentivar la reflexión en el intercambio de ideas
·    Favorecer el aprendizaje activo a través de la búsqueda, participación y decisión
·      Atraer la atención del participante a temas y metodologías
·      Complementar el contenido ofrecido con otros recursos disponibles, sobre todo de Internet. (Driscoll, 2001, citado  en Fainholc, 2004).
Conclusión
Los nuevos conceptos y las nuevas tecnologías implican nuevas formas de aprender, vivir y trabajar. Las instituciones educativas tienen el compromiso de incorporar formalmente en sus aulas el hardware y el software que se usará en la vida real. Es fundamental que desde edades tempranas se desarrollen las habilidades que demandan las nuevas tecnologías.
La exploración de los cuatro ejes planteados por Rocío Amador permite plantear  argumentos y experiencias educativas dirigidas al desarrollo de las habilidades que se requieren actualmente. 

Los cambios generados por la tecnología educativa demandan maestros seriamente interesados en procesos educativos innovadores, que incorporen la mayor cantidad de recursos tecnológicos para despertar el interés de los estudiantes. Asimismo, deben estar comprometidos con una actualización constante ya que hay avances constantes en el hardware y en el software que son lanzados al mercado.

Con cada una de las tecnologías existentes, se pueden desarrollar múltiples habilidades. El reto será desarrollar las actividades de aprendizaje que motiven al alumno a un aprendizaje interactivo, colaborativo y continuo.

Referencias

Amador Bautista, R. (1999). El desarrollo y la aplicación de la tecnología en la educación. Conferencia presentada en el 4º Simposium en Ciencias de la Educación. Julio-Diciembre, México. 

Fainholc, B. (2004). La interactividad de las Tecnologías de la Información y la comunicación y su diferencia conceptual con la interacción social. UNLP-CEDIPROE. Obtenido el día 24 de mayo de 2012 de http://www.cediproe.org.ar/new/historial1.php

García Valcárcel Muñoz, A. (2002, Mayo-Agosto). Tecnología Educativa: características y evolución de una disciplina. Revista Educación y Pedagogía, 33, 67-87. 

Reynaga Obregón, S. y Farfán Flores, P. E. (2004). Redes académicas, potencialidades académicas. Universidad de Guadalajara. Obtenido el día 23 de mayo de 2012 de  ttp://www.anuies.mx/redes_colaboracion/archivos/publicaciones/1012161230Reynaga_Obregon_y_Farfan_Flores_Redes_Academicas.pdf

Romo Zamudio, J.F. (2004). De lo analógico a lo digital, las diversas caras de la información. Enter@te en línea, 74. Obtenido el día 23 de mayo de 2012 de http://www.enterate.unam.mx/Articulos/2004/septiembre/analdigi.htm

Sardelich, M. E. (2006). Las nuevas tecnologías en educación: aplicación e integración de las nuevas tecnologías en el desarrollo curricular. Vigo, España: Editorial Ideas Propias



1 comentario:

  1. Excelentes e interesantes reflexiones maestra, las fuentes consultadas muy acertadas, felicitaciones.

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